La diccionarista

Diccionarista

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Diccionarista. ‘Persona que hace diccionarios’. Alguien que realiza tal proeza no necesita palabrería. María Moliner ni siquiera pensó que este término podría definirla cuando comenzó por casualidad, como ella misma reconocía, el Diccionario de uso del español.

Moliner no fue lexicógrafa. La mujer que escribió un diccionario con 1750 entradas, casi 200 000 definiciones y 3000 páginas se licenció en Historia y obtuvo premio extraordinario. Después, ingresó por oposición al Cuerpo de Archiveros conocido como la «cuerpa». Se decía que estaba integrado únicamente por curas y «féminas», aunque Moliner fue la sexta mujer en entrar. El apelativo no correspondía con la realidad.

También escribió un manual destinado al fomento de la lectura en el ámbito rural y redactó un reconocido plan bibliotecario.

María Moliner estaba especialmente capacitada para escribir el Diccionario de uso del español. El profundo conocimiento de la semántica, la organización y la racionalidad del lenguaje, las familias de palabras y sus conexiones, son algunas de las virtudes de una obra titánica que jamás necesitó un hueco en la RAE.

La aragonesa llevó a cabo, en palabras de Gabriel García Márquez, «el diccionario más completo, más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana, dos veces más largo que el de la Real Academia de la Lengua, y —a mi juicio— más de dos veces mejor».

Y más hermoso. Para muestra, solo necesitamos leer la definición de poesía. ‘Género literario exquisito; por la materia, que es el aspecto bello o emotivo de las cosas; por la forma de expresión, basada en imágenes extraídas de sutiles relaciones descubiertas por la imaginación, y por el lenguaje, a la vez sugestivo y musical, generalmente sometido a la disciplina del verso’.

Ordenó la lengua española en miles de fichas guardadas en una cómoda, con «Mont Blanc» y «Olivetti» en ristre. La primera edición vio la luz entre 1966 y 1967. Un trabajo ímprobo que duró más de 15 años y «justifica toda una vida», como escribió Miguel Delibes.

«Cuando andaba iba siempre con la cabeza por delante, tirando. No era andar, era llegar», que diría su hija Carmen. Quería llegar a terminar una obra que entendía necesaria y desplegaba honestidad y modestia en sus cartas. Explicaba la popularidad y los artículos publicados sobre ella en prensa como algo circunstancial, el «bonito tema de la señora recoleta que había hecho un diccionario que es el que usan los académicos».

Diccionario, diccionarista y dicha son entradas consecutivas del Diccionario de uso del español. «Nunca es tarde si la dicha es buena». Moliner usa como ejemplo esta frase que expresa, según recoge el Diccionario, que las cosas buenas siguen siendo buenas aunque lleguen tarde. Quizá solo sea otra casualidad.

Diccionarista

Sustantivo neutro. Persona que hace diccionarios:

«La diccionarista dedicó su vida a las palabras».

Fuentes: Documental sobre María Moliner. Dirección General de Cultura del Gobierno de Aragón, «María Moliner. Tendiendo palabras». Vicky Calavia, «El sillón vacío de la Academia». Víctor Pardo Lancina. Trébede, «Diccionario de uso del español». María Moliner, «Ortografía de la lengua española». RAE, «Diccionario panhispánico de dudas». RAE, «Diccionario de la lengua española». RAE, «La mujer que escribió un diccionario». Gabriel García Márquez

Un artículo de

Ana Cala

«Periodista en particular y aprendiz en general.
El periodismo es una maravillosa escuela de vida, ya lo decía Carpentier».