Solo ante el peligro

Solo, sólo

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Un polvoriento escenario, una cámara que se aleja y un desolado Gary Cooper solo ante el peligro. La tensión que provoca esta icónica escena del wéstern es similar a la que causa la tilde en sólo.

La Ortografía de la lengua española trajo bajo el brazo en su última edición, la de 2010, lo que para muchos ha sido una batalla perdida: recomendar no tildar solo. La RAE reconoce que es un consejo y que se permite la tilde si el contexto es ambiguo. Es decir, si la palabra solo no lleva a error, tildarla es una falta de ortografía. Y he ahí la cuestión.

Acentuar gráficamente solo se ha convertido en una españolizada saudade, mezcla de nostalgia y añoranza. Álex Grijelmo escribía, en un artículo oportunamente titulado La tilde sentimental, que «quienes hemos nacido con esas tildes forzaremos cualquier argumento para defenderlas».

Aun cuando parece un tema recurrente del cuñadismo más ferviente, esta controversia va más allá. Sin ir muy lejos —a Rumanía—, Mircea Cartarescu podría haberse basado en esta controversia para escribir cualquiera de sus relatos incluidos en Nostalgia. «Lo que ha sido y no va a volver a ser jamás», que diría Cartarescu, es lo que piensan muchos expertos sobre la tilde de sólo.

Las reglas ortográficas prescribían el uso diacrítico de la tilde en el adverbio solo, para distinguirlo del adjetivo, cuando eran posibles ambas interpretaciones. Pero la RAE asegura que hay pocos casos con ambigüedad que no pueda despejar el contexto comunicativo y siempre pueden resolverse por otros medios, como el empleo de sinónimos o un cambio en el orden de palabras.

Elena Álvarez, en Sólo y la tilde de la nostalgia, reconoce que esta desavenencia ortográfica divide a la población «más que la cebolla en la tortilla» y afirma que «cualquier producción lingüística desprovista de contexto es potencialmente ambigua».

Hay libros de estilo de medios de comunicación que permiten a sus redactores y editores escribir sólo cuando se trata de un adverbio. ¿La razón? La imposibilidad en ocasiones de usar los recursos que aconseja la RAE, por ejemplo en el caso de la brevedad de los titulares.

Llámanos sentimentales. Aquí tenéis el uso de la tilde en sólo.

Sólo

Adverbio. La RAE recogía que debía llevar tilde diacrítica.
Truco : puedes sustituirlo por sus significados ‘solamente’ o ‘únicamente.’

«Gary sólo (solamente) quiere llegar a casa».

«Gary trabaja sólo (únicamente) el sábado».

Solo

Adjetivo. Nunca lleva tilde.
Truco : puedes sustituirlo por sus significados ‘en soledad’ o ‘sin compañía.’

«Gary solo (que está sin compañía) quiere llegar a casa».

«Gary trabaja solo (sin compañía) el sábado».

Fuentes: «Sólo y la tilde de la nostalgia». Elena Álvarez Mellado, «La tilde sentimental». Álex Grijelmo, «Ortografía de la lengua española». RAE, «Diccionario panhispánico de dudas». RAE, «Diccionario de la lengua española». RAE, Fundéu

Un artículo de

Ana Cala

«Periodista en particular y aprendiz en general.
El periodismo es una maravillosa escuela de vida, ya lo decía Carpentier».