No sé qué decirle, señora

Laísmo

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En realidad, Eduardo Mendoza escribe «No qué decirla, señora». Esta cita es un reflejo intencionado del escritor sobre laísmo en el habla coloquial. Galardonado con el Premio Cervantes, Mendoza es un maestro de la ironía y del lenguaje popular.

El autor sintetiza en esta frase, además del maravilloso uso de la coma en vocativos, la respuesta a alguna pregunta sobre leísmo, laísmo o loísmo. No es fácil distinguirlos, pero explicarte cómo hacerlo de una forma breve y sencilla es casi una utopía.

No nos llames ilusos. Vamos a intentarlo. Y lo hacemos con Eduardo Mendoza que aconseja conocer la técnica y leer, sobre todo, los clásicos. Reconoce ser más lector que escritor y que «lo que leemos va directamente a nuestras emociones». Quizá el autor aún conserva el espíritu aventurero de las novelas de Verne y por ello afirma que empieza una novela «como quien hace un viaje, sé dónde voy a ir, pero no sé lo que voy a hacer cada día».

Mendoza también destaca la necesidad de estar documentado. La historia de Riña de gatos, novela a la que pertenece la cita que nos ha servido para titular este artículo, tiene lugar en Madrid justo antes de la guerra civil española. El escritor asegura haber leído periódicos, libros e incluso las revistas de moda de la época.

Resumimos la teoría. Lo(s), también le cuando el referente es persona masculino singular, y la(s) funcionan como complemento directo y le(s), o se ante otro pronombre átono, funciona como complemento indirecto.

Simple, ¿verdad? Entonces, ¿a qué viene tanta confusión? Las excepciones, ahí están los problemas. En el artículo que dedicamos al leísmo, «Y lo venzo», encontrarás las más habituales.

Te recomendamos consultar las entradas de los verbos en los diccionarios para decidir. Mientras tanto, te recordamos algunos trucos para identificar los complementos directos e indirectos.

Laísmo

Uso impropio de la(s) en función de complemento indirecto femenino, en lugar de le(s):

«No sé qué decirla decirle, señora».

Truco : pasiva. Si pasas a pasiva y el complemento funciona como sujeto, debes usar la(s) o lo(s). Suele funcionar, aunque hay verbos con los que resulta forzado como tener:

«Anthony escribió una carta a Catherine». La carta fue escrita por Anthony. «Anthony la escribió».

Truco : se. Cuando hay dos complementos, el sustituido por se es el indirecto:

«Leí un mensaje a Catherine». Se lo (la) leí.

Truco : lo + participio del verbo. Si usas este truco, hallarás el complemento directo:

«Busqué a Anthony». Lo buscado es Anthony. El complemento directo es Anthony.

«He escrito a Catherine». Lo escrito es algo que no conocemos y es el complemento directo, así que el indirecto es Catherine.

Fuentes: «Nueva gramática de la lengua española». RAE, «Ortografía de la lengua española». RAE, «Diccionario panhispánico de dudas». RAE, «Diccionario de la lengua española». RAE, Fundéu

Un artículo de

Ana Cala

«Periodista en particular y aprendiz en general.
El periodismo es una maravillosa escuela de vida, ya lo decía Carpentier».