La importancia de ser Óscar

Premios Óscar

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«Dadme las cosas superfluas, que cualquiera puede tener las necesarias». Con la ironía de su homónimo Wilde como telón de fondo, os damos las claves para escribir sobre los Premios Óscar.

Hacemos un inciso. La importancia de llamarse Ernesto es una de las traducciones más conocidas del libro de Oscar Wilde. Cambiamos el verbo en nuestro título porque en español se pierde el doble sentido. En inglés, Ernest y earnest (serio) son palabras homófonas, es decir, suenan igual. Lo importante no es llamarse, es ser.

Rendimos nuestro pequeño homenaje al escritor irlandés, ya que los Óscar no lo hacen. El origen del nombre de estos Premios es tan profundo como coherente, y quizá nadie esté en lo cierto. Las versiones varían desde que la estatuilla se parecía al primo de una secretaria ejecutiva o a un rey, hasta que fue en honor del primer esposo de Bette Davis. Todos llamados Óscar, eso .

Desde la celebración de la primera gala en 1929, se han sucedido las anécdotas y se podrían crear nuevas categorías de premios, siempre escribiéndolas en minúsculas y pasando del comparativo a la cantidad.

Al más ovacionado para Charles Chaplin, que recibió el primer Óscar honorífico tras veinte años de exilio; al más ocupado para Woody Allen, que tocaba el clarinete en un club y, mientras, en la gala pronunciaban su nombre como premiado al mejor director; al más duradero para Prince, que recibió el Óscar a la mejor adaptación hace más de treinta años por Purple Rain y, aunque la categoría sigue existiendo, no se ha vuelto a entregar; y al más místico para Fernando Trueba, que dijo no creer en Dios y sí en Billy Wilder. Este lo llamó después para saludarlo con la frase «hola, Fernando, soy Dios».

Mejor recordar las galas por estas categorías infinitas que por faltas de ortografía. Así que busca siempre sustituciones en español a los extranjerismos. No estás solo y es mucho más fácil elegir entre bastidores, famoso o glamur, que backstage, celebrity o glamour.

Aun si vas más allá de la alfombra roja, no te quedes con red carpet. Usa adaptación, biografía, cine independiente, detrás de cámaras, éxito de taquilla, guion, híbrido, película de suspense (de suspenso en América) o estreno, antes que remake, biopic, indie, making of, blockbuster, script, crossover, thriller o première.

Todo no van a ser restricciones. Puedes utilizar wéstern y tráiler, ambas con tilde hasta en sus plurales wésterns y tráileres. Y si eres de los que no te gusta el destripe, escribe spoiler u otros extranjerismos en cursiva o, en su defecto, entrecomilladas. Haz lo mismo con los títulos de las películas.

¿Te sabe a poco? También puedes escribir precuela, premiación, elegibilidad, oscarizado o protagónico.

Terminamos con ese otro Oscar, el Wilde —el que no lleva tilde porque los nombres de persona, o antropónimos, no se traducen—, que subtituló su obra La importancia de ser Ernesto como si de la misma celebración del cine se tratara, una «comedia banal para gente muy seria».

Óscar, óscar

Siempre con tilde. Cuando se refiere al premio anual, se escriben con mayúscula las palabras premio y óscar:

«Hoy son los Premios Óscar».


La palabra Óscar es invariable en plural. No se admiten las formas Óscares y Óscars:

«El director no irá a los Óscar».

Cuando se refiere a la estatuilla o a la persona que lo ha recibido, la palabra óscar se escribe con minúscula:

«La actriz olvidó el óscar en el baño».

«Walt Disney recibió siete premios Óscar en miniatura».


El plural de la palabra óscar sigue las reglas del español. Se escribe óscares, no óscars:

«Posó con sus dos óscares».

Fuentes: «Ortografía de la lengua española». RAE, «Diccionario panhispánico de dudas». RAE, «Diccionario de la lengua española». RAE, Fundéu

Un artículo de

Ana Cala

«Periodista en particular y aprendiz en general.
El periodismo es una maravillosa escuela de vida, ya lo decía Carpentier».